Las clases muestra

Los maestros muchas veces para poder ser contratados, se nos pide una clase muestra para demostrar si estamos a la altura del puesto para el que nos postulamos. Esto sucede en la mayoría de los casos. 

A veces no es así porque pudiera ser que la escuela esté muy urgida de un docente y por eso entras sin muchos requisitos. Me ha ocurrido esto como 2 o 3 veces, pero en otras, si he tenido que hacer una demostración.

Lo que no me gusta es cuando sólo es frente a directivos o coordinadores. Esto lo hace difícil porque ellos tienen una visión distinta del estudiante. Por mucho que te dicen que fingen ser alumnas o alumnos, no es igual. Un estudiante lidia con la atención, porque no es sólo ir a la escuela, es también enfrentarse a problemas de todo tipo. 

Los coordinadores o directivos no pueden decir que están capacitados para juzgar si una clase es efectiva cuando sólo ellos están presentes en una sesión de muestra. Ellos trabajan todo el tiempo, siempre tienen un ingreso seguro, y su mentalidad se supone "ha madurado". 

Por ello se entiende que un directivo o administrativo puede mantener la atención durante todo el tiempo que dura una clase. Los alumnos no siempre, y ahí es donde entra la habilidad del profesor para poder hacer que un estudiante aprenda; aún cargando con todos los problemas que conlleva la vida escolar.

Si ya sé, dirán que los alumnos conocen sus obligaciones antes de entrar al aula. Es cierto, pero no somos máquinas. No podemos funcionar siempre como quisiéramos. Y sinceramente por experiencia propia, he visto de parte de personal administrativo que son soberbios y prejuiciosos, y no pueden ni siquiera atender sus propios mensajes o dar resultados positivos en su labor; cuando en estos tiempos todo se resuelve en segundos gracias al internet. 

Entonces ¿Quiénes somos para juzgar a una persona cuando no conocemos su historia? ¿Con que calidad moral un directivo juzga a estudiantes o docentes cuando no es el mejor en su labor al frente de un departamento y encima tiene errores garrafales?

Mis clases muestra

Recuerdo una vez me tocó hacerlo frente a coordinadores de una escuela particular, (en la que me postulé para docente) durante el periodo del COVID19. La clase fue por videollamada (online) y fue una decepción total. El tema fue el uso de verbos en presente en inglés. Simplemente me fui al grano (eran 30 minutos). Comencé desde la función en que este tema se puede aplicar en la vida real, buscando interacción con todos los que estaban presentes.

Al final de esa clase, uno de ellos me dice "Es que no pusiste primero una lista de verbos para siquiera ver como cambiaban uno y otro, te fuiste directamente a la práctica". No lo hice porque no considero que se deba de saturar la mente de un estudiante en principio cuando el tema es algo complejo, pero no se lo dije. El saturar de información predispone a que el o la alumna se cierre y piense que al ser tanta cosa o palabrería, no quiera aprenderlo. 

En esa clase muestra todos pudieron crear ejemplos propios con el tema en cuestión, y ni así les pareció que era aceptable. La verdad si me molesté porque estaba frente a un tipo con una idea cerrada sobre como se debe abordar algo, sin apertura a variantes o a mejoras, y sin autocrítica. Al final, el mismo me dijo "¿alguna duda?" Le dije que no, y no sonreí ni nada, estaba molesto y simplemente todo quedó en "adiós".

En otra ocasión en una escuela normal particular, que también enseña niveles básicos, presenté una clase muestra totalmente interactiva, pudiendo lograr que niños de secundaria crearan ejemplos sencillos de su vida usando verbos en pasado simple. Pude atacar a los distraídos sin descuidar el desarrollo del tema. Y al final vino este comentario "me gustó su clase, como atacó a los distraídos sin regañarlos, pero debería ser más DINÁMICO". Esta palabra, muy usada no para critica constructiva, es una forma de usar un prejuicio disfrazado que atenta contra "lo establecido" en este medio que es la educación, y para de alguna manera atacar sin razón válida a un profesor o profesora.

Quien me hizo ese comentario fue una directora. Luego me pidió que pensara en actividades para enseñarles a los normalistas (estudiantes que algún día serán docentes), y que ellos pudieran llevarlos a sus prácticas que realizaban durante los semestres. No es que no pudiera hacerlo, pero no entendía de  donde venía la crítica de "no ser dinámico" cuando estuve frente a estudiantes de secundaria,  y porqué la directora quería era que enseñara a hacer actividades, cuando los normalistas ya tienen una clase para eso. Desde ahí supe que la experiencia no sería del todo buena. 

Y no me equivoqué porque los estudiantes de esa escuela normal se quejaban de que los ponía a trabajar mucho, inventaban que no enseñaba nada, eran groseros y engreídos en su mayoría, y para colmo de males: me pagaban poco y a destiempo.

Pues tuve que renunciar por dignidad. Muchos iban a reprobar y no estaba dispuesto a aprobar a cerca de 100 estudiantes con un trabajo extra en el que invertiría tiempo que no se me pagaría; y en el que tiraría mi dignidad y mi profesionalismo por los suelos. No lo hice, por eso me fui antes de que acabara el ciclo escolar.

Enseñar no es fácil, pero no por eso uno debería de buscar sacar el día, sin resultados palpables porque el daño al alumno es grave. Preferible renunciar que causar un daño mayor.

El funcionalismo

Con los años aprendí que enseñar un tema es más fácil si uno lo hace mostrando la función que ocupa dicho tema en la vida real. A este enfoque se le conoce como funcionalismo; y aunque tiene una aplicación directa en la traducción entre idiomas, puede ser abordado también en la docencia en general.

Con este enfoque es más probable que se pueda despertar el interés y la creatividad, pero para muchos no es así. Mucha gente que está en puestos directivos piensa que aprender es como ver historias de Instagram, en donde todo debe ser embellecido y llamativo a simple vista, adornado de colores e imágenes.

Esta teoría funcionalista ya era algo que buscaba aplicar en mi labor de docente. No había podido hacerlo como quería, porque al trabajar por varios años en escuelas particulares, me enfrenté a varios obstáculos: pocas horas de clase, poca paga por lo que debía trabajar en más de una escuela, suspensiones, quejas infundadas, etc.

Me acerqué mucho al funcionalismo cuando tuve la fortuna de enseñar Traducción de Inglés para una escuela particular. Me encontré que tenía todo lo que yo buscaba en la enseñanza: un enfoque más pragmático y menos expositivo. Sin embargo, lo iba a poder aplicar en su máxima expresión hasta que llegué a una escuela pública.

Bueno dicha escuela pública es el Instituto Tecnológico Superior de Xalapa (el ITSX), o el Tec, como se le conoce.

Mi mejor clase muestra

Quién diría que en una escuela pública con todo y las críticas que tiene, encontraría el espacio adecuado para por fin ver realizado mis sueños de poder ser un maestro competente. Y eso fue en el Tec de Xalapa.

Yo ya había trabajado ahí entre Marzo y Mayo de 2020, pero me salí por querer enseñar materias de redacción que me agradaban bastante aunque la paga no fuera sustancial. Sólo me dieron una, no me fue bien con las evaluaciones que me hicieron los alumnos. Me quitaron horas por levantar quejas, aunque nunca me preguntaron que hice para que eso se diera, y me metí en broncas de dinero.

Entonces surgió la oportunidad de volver al Tec. 

A finales de 2022, vi que la coordinadora de lenguas del Tec de Xalapa, a quien ya conocía, solicitó docentes en las redes sociales. Inmediatamente envié mi curriculum. Me respondió al otro día y me pidió acudir a entrevista. Yo estaba feliz porque creía que volvería sin ningún problema. Ella me conocía, sabía de mi forma de trabajar y todo se alinearía fácilmente.

No fue así. No digo que la coordinadora haya sido mala en su trato cuando intentaba volver. De entrada ella hablaba de mis evaluaciones previas en el Tec diciendo que eran muy buenas. Yo no quise dar una impresión de emoción, porque no me gustan los halagos del todo; ya que eso me haría conformista y cerrado a seguir evolucionando como profesional. La verdad en ese momento en que me entrevistó estaba nervioso pero lo ocultaba gracias al tapabocas que aún se usaba a finales del año que menciono arriba.

Entonces me lo dijo sin eufemismos "puedes regresar pero depende de que los alumnos pidan que se abran grupos de inglés para que podamos ofertarlos, y con ello realizar tu contratación". Ahí no me gustó del todo pero acepté las condiciones. Me estaba yendo "de la chingada" en otro lado así que cualquier cosa era mejor que nada. 

Y luego esto "Vas a hacer una clase muestra para un nivel avanzado, el tema es Reported Speech, estarás frente a grupo, también estaré yo con otra maestra, y será en Enero de 2023". Le dije firmemente que no fallaría a la cita. No fue algo que me sorprendiera que me pidiera una clase de demostración.

Hasta cierto punto me gustó eso, me encanta cuando alguien cree que no soy capaz de realizar algo, o cuando me presentan retos sobre mis conocimientos; y al final conseguir un buen resultado me llena de satisfacción. Me gusta el desafío de buscar conseguir algo con base en lo que ya sé hacer. Ya para esos años dominaba mi materia, sólo era buscar el enfoque de aplicación correcto. 

No miento, esa clase la planee siendo exageradamente meticuloso, pero no iba a salirme de mi idea de lograr ser efectivo tendiendo más a la práctica que a sólo irme por lo expositivo. Quería probar esa idea que llevaba años en mí: demostrar que el enfoque pragmático es mejor que el visual.

También recuerdo que un amigo me dijo mientras nos tomábamos unas cervezas "pero si la coordinadora ya te conoce ¿por qué te pidió clase muestra?". Y le contesté "son sus reglas, y si es la única forma de regresar al TEC no la voy a desperdiciar". 

Y volviendo al tema de la clase muestra, mi plan era el siguiente:

Empezaría mostrando una pequeña lista de verbos en una cartulina en los tres tiempos en que se ven en cualquier libro: presente o infinitivo, pasado y pasado participio.

Luego haría la introducción al tema con un esquema bastante simple. 

Después haría preguntas a los estudiantes sobre sus actividades diarias o bien, en pasado. Esto con el objetivo de mostrar como se reportaría dichos eventos desde la perspectiva de otra persona, en este caso yo. Y así me iría adentrando en cada tiempo a usar. Si el estudiante me hablaba de algún hábito diario, lo citaría en presente y mostraría como se reporta en pasado. Y así sucesivamente hasta que viera que ellos tuvieran cierto dominio ya del tema para pasar a los ejercicios en papel.

Y el día esperado llegó. Me sentía seguro de mí mismo, como nunca antes. Incluso iba cantando en voz alta antes de entrar al Tec. Sabía que estaría frente a grupo, y eso lo haría mejor ya que si la coordinadora veía que podía hacerlos aprender, entonces no se fijaría si no usaba listas largas o muchas imágenes. De entrada no usé ninguna imagen, sólo una cartulina, marcadores, un borrador y mis hojas de ejercicios.

Recuerdo que la maestra que ya estaba en el aula (encargada del grupo a quien le daría mi clase muestra) me dice "si quiere maestro puede conectar su computadora al proyector". Le contesté y sin ser grosero "no traje computadora, sólo usaré el pizarrón". 

Apliqué cada cosa que había planeado sin titubear; y conforme pasaron los minutos me sentí seguro al ver que los alumnos eran muy cooperativos, muy respetuosos y muy atentos. Hice pausas de repente para reafirmar algunos puntos, porque vi que no todos tenían el mismo nivel de conocimientos. Luego me sorprendí al ver que la coordinadora desde un rincón me grababa sonriendo en video con su celular. No le puse mucha atención a esto, pero se siente bien ver que alguien te mira de buena forma, al grado de tomar video. Parecía que ya conocía a los estudiantes desde antes por la forma en como íbamos en la clase. Creo que eso le sorprendió mucho, tanto a la maestra encargada como a la misma coordinadora y a mí también.

Cuando ya faltaban unos 15 minutos para terminar, apliqué la actividad escrita, la rectificamos entre todos, y terminó la sesión con 5 minutos de sobra en los que yo me despedí de los chavos diciendo "I hope to see you in the future". Me aplaudieron al final, cosa que no esperaba. Me sentía casi como artista cuando termina su acto, aunque la verdad no dejé que eso se me subiera mucho a la cabeza.

Todo estuvo a la perfección. Luego la coordinadora me llamó a su oficina, y me dijo que esperara el llamado correspondiente. Era tanta la alegría creo, que ella olvidó pedirme el plan de clase, el cual le di al final, aunque debí hacerlo al inicio. Lo que me dijo me hizo sentir contento, pero más allá de todo, era la satisfacción de que me había probado a mí mismo, y también a otros, que podía enseñar un tema complejo (el reported speech) sin salirme de mi idea de como enseñar correctamente, frente a alumnos a quienes nunca había visto, y con resultados positivos. 

Bueno, luego recuerdo que pasaban los días y mi llamado no llegaba. Un día la coordinadora me manda un mensaje de texto y me dice "sólo tengo domingo ¿lo quieres?" inmediatamente dije "si". Y ella me citó para tal día, que preparara bien todo y así inició mi vuelta al Tec que fue una de las mejores épocas que he vivido como docente y como profesionista. 

Volví al ITSX en el turno del domingo pero después pude trabajar durante la semana que era mi deseo. Me iba bien en lo económico pero no por eso me tiré a la flojera o a la soberbia. Al contrario, siempre busqué buscar mejorar mis clases, y siempre estuve apoyando al estudiante en todo lo posible para que se sintiera seguro y cómodo de aprender inglés conmigo, con humildad y respeto.

Más allá de todo, la satisfacción de haber logrado algo con esfuerzo, creyendo en uno mismo, con autocrítica, es lo que me tiene con la conciencia tranquila; a pesar de que ya no fui contratado después de los cambios administrativos orquestados desde el gobierno estatal de Veracruz. 

Y lo que más me ha gustado es haber trabajado con una coordinadora que no tenía una idea cerrada sobre la forma de abordar la enseñanza. Que mientras unos lo hacían de una forma, yo lo hacía distinto y podía sacar buenos resultados. Sinceramente es cuando te preguntas porque no progresamos como sociedad, si basta con aceptar que no todos somos iguales, y que eso puede ser algo que nos saque adelante a cada quien. 

La coordinadora, Bere, a quien ya conocía de cuando fui estudiante de lengua inglesa en la Universidad Veracruzana, ha sido la única en el ámbito administrativo que ha confiado en mí sin ningún prejuicio, porque lo que debe de hablar por uno son los hechos por encima de lo visual. Ojalá un día que esto sea algo generalizado y de esta forma en la educación, los estudiantes, que son lo que más importa en este rubro, tengan mejores perfiles de egreso y hagan de este país un lugar mejor.

Dedicado a todos los que fueron mis alumnos y alumnas del Tec de Xalapa, y desde luego a Bere. Y aunque otra vez ando en broncas, sigo confiando que lograré de nuevo librarla, porque como ella misma me lo dijo "no dude nunca de su capacidad docente". No dudo, pero es que a veces hay cada gente con la que uno se topa.

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