Cuando casi me vuelvo maestro después de egresar de la universidad

Todos al salir de la carrera tenemos el mismo pensamiento ¿Ahora qué hago? Buscas trabajo relacionado con tus estudios.

 Para quienes no tenemos algún pariente que nos asegure un lugar en una buena empresa al salir de la universidad, nos vemos obligados a empezar desde cero, sin saber todo lo malo y lo bueno que hay en el ambiente laboral

Cuando egresé de la universidad, aún sin titularme, lo primero que hice como todos fue buscar trabajo. Busqué algo relacionado a mi carrera. Fue difícil porque siempre pedían experiencia y claro, estar titulado.

Un día una amiga me dice "en la Coca Cola necesitan maestro de Inglés, ves a preguntar. Habla con tal persona, y dile que Gonzalo te pasó la vacante.

Ni idea quien era el tal Gonzalo, pero en la desesperación no lo pensé mucho. Primero llamé porque no sabía a donde debía acudir. Resultó que se ubicaba en Coatepec, en la planta de la localidad de la Orduña.

Me dijeron que fuera a entrevista, y con mucha prisa elaboré un programa de enseñanza a como yo creía debía ser para quienes aprenden inglés desde 0.

Nunca había dado clases con anterioridad, es más, cuando me decían que al egresar de la carrera podía ser maestro, mi reacción era "guacala". No me consideraba una persona paciente y con vocación para la docencia.

Hoy en día si me gusta ser profesor, pero en ese entonces me movía más el encontrar trabajo rápidamente, sin importar si no era algo relacionado con mi carrera universitaria.

Pues fui a la Orduña a entrevista. Llegué primero con una señorita a quien le dije "me paso el dato Gonzalo" y me preguntó "¿Cuándo viste a Gonzalo?". Y yo "pues ayer".

La muchacha en cuestión me platicó en que consistía ser maestro para trabajadores de la Coca Cola. Sólo enseñarles cuestiones básicas y conversaciones simples. A pesar de ser recién  egresado, me sentí capaz de lograrlo.

Luego me pasaron con otra persona. Era el encargado de algún departamento. No recuerdo bien que hablamos pero al final quedó de llamarme para confirmar mi contratación.

En el ambiente laboral si te dicen "nosotros te llamamos", es que ya valiste, no te van a contratar. Lo mismo para otras como "te pongo en bolsa de trabajo", " déjame tu curriculum y si sale algo te aviso". Mejor llévate tu CV. Gastaste tiempo en hacerlo y pagaste el imprimirlo. No se lo dejes para que lo usen como papel reciclado o lo tiren a la basura.

Y bueno, no me llamaron. Quizá fue porque descubrieron que no conocía al tal Gonzalo, porque no recuerdo que me dijeran algo por no estar titulado.

No me arrepiento de haberlo intentado. Como tampoco me enojé con la amiga quien me pasó el dato de esa vacante, al contrario, la ayuda se agradece. 

La vida laboral es así, te rechazan una y otra vez hasta que por fin logras entrar a un trabajo, construyes una reputación, y te haces de un nombre por ti mismo, con esfuerzo, con ganas, dedicación, honestidad. Que son cosas que no todos valoran.

Años más tarde como por 2006 finalmente comencé mi primer trabajo como maestro. Sinceramente, lo hice de forma terrible porque no tenía la vocación, y ni siquiera conocía algo sobre técnicas de enseñanza o pedagogía. Acabé reprobando a medio grupo, aunque luego pasaron en un examen extraordinario. Tomé ese trabajo porque una amiga me dio esas horas de clase ya que ella estaba ya muy saturada de trabajo. Y como no sabía a quien más acudir, me habló a mí; nos llevábamos bien, por eso le hice el favor.

Después de esa experiencia no volví a dar clases sino hasta 2014. Aprendí el oficio desde cero, tropezándome, y sin embargo manteniendo la convicción de mejorar sin importar lo que enfrentara. 

La docencia es como cualquier otro trabajo. Te enfrentas a la explotación laboral, abuso, engaños, traiciones, incluso a que una persona decida que no vas a cobrar hasta que a alguien con autoridad así lo quiera. Y eso me pasó en una escuela pública. Como no estuve de acuerdo protesté y busqué demandar para que ese abuso se detuviera. No pude seguir laborando ahí precisamente por estar en contra de las malas prácticas. Acudí a instancias legales. No conseguí que se me hiciera caso, porque al lidiar con el gobierno me enfrenté a un calamar gigante de corrupción que extendía sus tentáculos en todas las instituciones que se supone están para ayudarte y defenderte ante el abuso laboral.

Sin embargo, no por eso decaí. Comencé de nuevo a tocar puertas, enfrentando rechazos, prejuicios, quizá alguna empresa o escuela que haya dicho un mal comentario de mi persona sólo porque expuse sus malas mañas o el abuso laboral que ahí tienen. 

La vida es dura, y como algunas veces les he dicho a los alumnos que he tenido: lo único perfecto y bonito sucede sólo en las redes sociales. Afuera, la vida es difícil si no eres hijo de ricos o millonarios. El mundo es cruel, y debes saber defenderte, dar la cara, caerte y levantarte una y otra vez. 

Incluso un día trabajando con un muchacho adjunto que realizaba servicio social conmigo le dije "Ya saliste de la escuela, pues titúlate, certifícate, estudia, para que estés listo para los madrasos". Él me contesta ingenuamente "¿cuáles?" y yo "Los que te va a dar la vida". No lo tomo a bien, pero peor es mentirle a los jóvenes de como son las cosas realmente cuando están a punto de egresar de la universidad.

Sólo les aconsejaría a los que vienen atrás de nosotros, que no sean tan ingenuos. Sean suspicaces, investiguen referencias del centro de trabajo ahora que el internet tiene todo al alcance de la mano. Que no sean sumisos ni serviles ante quienes los exploten laboralmente.

He visto mucho en mi vida, y una cosa que he encontrado decadente es ver como hay gente que se tira al suelo, como se dice en el argot "a lamer botas". A veces lo terminan despidiendo luego de que juró lealtad a su patrón o patrona, y que tuvo que traicionar a sus amigos o compañeros para escalar de puesto. Al final, a los de arriba no les importas.

Las empresas no siempre buscan forjar personas de bien, que tú salgas adelante, te desarrolles como profesionista, que tengas una vida laboral estable y un buen futuro para ti y tu familia. No, lo que buscan casi siempre es alguien que sea capaz de dejar la dignidad en el suelo para comulgar con prácticas inmorales como robar, traicionar, mentir. Alguien que esté dispuesto a cubrir las malas prácticas de otros. Alguien que quiera ser supervisor o gerente a cambio de dejar sus valores y principios de lado; para callar ante los abusos sobre quienes fueron tus compañeros o tus amigos. Que seas esclavo de la maldad para acabar pronto.

Si te entregas a las malas prácticas, sientas un precedente, por lo que ya estás sustentando el abuso laboral, y la corrupción que afectará a muchas personas y familias. Esto porque si el patrón ve que algunos son capaces de quedarse callados ante los abusos, y besar los pies del jefe o jefa, pensará que puede seguir haciéndolo. Por ello puedes ver que todo el tiempo hay protestas en cualquier tipo de institución. Porque algunos han preferido callar, por ende el que está arriba no puede dejar de ejercer abusos, mientras que unos cuantos, al no estar de acuerdo, deciden alzar la voz aunque eso les cueste su empleo.

Cuida tu dinero, tu salud mental, nunca creas en eso de "ponerse la camiseta", siempre pregunta todas las condiciones antes de aceptar un trabajo. No confíes de más, el compañero o compañera es capaz de apuñalarte por la espalda, por interés o por dinero, cuando menos lo esperes.

También desde luego, prepárate bien, estudia, nunca dejes de aprender, se fuerte de mente y cuerpo para que la resiliencia no te destruya. 

No te deprimas si te rechazan, sigue intentándolo. Si estás convencido de tener la capacidad para realizar un trabajo de forma aceptable, no te dejes amedrentar por críticas ni comentarios mal intencionados. 

No seas del montón sólo porque todos hacen lo mismo aunque sus resultados sean mediocres. El ser mejor que otros te abre las puertas a muchas partes, te da la fuerza, convicción y una conciencia tranquila para transitar por la vida con la cara en alto.

Quienes son despedidos por haber incurrido en malas prácticas como robar, viven de andar rogando o "lamiendo suelas" a otros. Ellos no viven tranquilos, su nombre y de sus familias carga con mucho rechazo, burlas y un historial muy negro. Eso es caer bajo, y es vergonzoso para tu familia que te vean hacer eso. 

Si tuviste un tropezón, ve a un rincón a lamer tus heridas, no le muestres a quienes te desprecian tus lágrimas. Sana y regresa el doble de fuerte. Porque sólo quien tiene una mente sólida y fortalecida, conocimientos, una inquebrantable reputación y voluntad, es quien sale adelante, no le afecta la crítica, y sobrevive a todo.



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