No consideren esto un epitafio
Cuando
terminé la escuela, me parecía de locos pensar dedicarme a la docencia y lo
tuve que hacer. Lo aprendí desde cero, con errores mas siempre buscando con
autocrítica mejorar ya que nunca fui conformista ni quise ser del montón, caer
en la mediocridad de sólo simular las cosas. No me arrepiento si eso hizo
sentir mal a más de uno ¿Por qué debería arrepentirme de hacer algo bueno o de
tener logros o bien de querer cambiar las cosas para bien? Es un pensamiento no
sólo malo, sino retrógrada y estúpido.
¿Cuándo volveré a dar clases o a un aula? No lo sé. Para varias escuelas o personas soy alguien quien a pesar de tener una reputación buena comprobable no soy deseable para ser contratado. No es que me urja, pagan miserias si es en particulares. Si es en públicas, los directivos son corruptos que roban el sueldo de los trabajadores, son dizque personas que se arrastran en la política para tener trabajo porque nunca en su vida han sobresalido por su propia cuenta.
No me arrepiento o me siento mal de haber buscado defenderme de abusos, y si fui
el único que lo hizo, ni me importa si los demás se quedaron como imbéciles
agachados ¿Quién es para decirme que debería sufrir sólo porque a algún idiota con retraso mental se le da la gana abusar sin ninguna razón lógica?
En
esto de la docencia no sólo está la corrupción, sino muchos prejuicios hacia la
rectitud y los buenos valores. Además existe mucha doble moral que pregonan una cosa pero hacen lo contrario, traiciones, y estupidez de quienes
pretenden decirte como hacer tu labor, cuando no han tenido ni un solo logro
que valga la pena decir de ellos. La comodidad de su sueldo los hace mantener un sistema podrido que está dañando a la juventud.
En cuanto a como fui de maestro, yo nunca
tomé cursos de especialización o de docencia (TKT,) ir al Mextesol, etc) realmente como tal, y los maestros que vi
que si lo hicieron daban pena ajena; cayendo en facilismos y ni siquiera dominar la
materia que dicen que conocen o para la cual se postularon para ser docentes. Y sin
esas dizque "especializaciones", aprendí a hacerlo bien porque es el compromiso que uno adquiere cuando se
te da un trabajo, lo tienes que hacer lo mejor posible.
Me ha gustado ser maestro, no creí nunca llegar a decirlo, es una labor noble y edificante, pero trabajar bajo un sistema podrido no es posible ir uno contra todos. Esto no implica que nunca vuelva a hacerlo. Volvería a hacerlo sin pensarlo y volvería a buscar hacerlo lo mejor posible, y sin dudarlo volvería a pelear porque se respete la labor del maestro que es de mucha responsabilidad; ya que es quien puede forjar un buen ciudadano o todo lo contrario.
Y es feo
que en la cadena de todo esto, muchos implicados ni siquiera tengan en la
cabeza esa responsabilidad, sólo la avaricia, el ego y la mediocridad.
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